Traductor

Archivo Blog

Preparativos

Nepal

China

Filipinas

Malasia

Indonesia

Singapore

Australia

Nueva Zelanda

Samoa

Chile

Chile

Argentina

Uruguay

Uruguay

Bolivia

Peru

Mexico

Roatán

Panama

Venezuela

Redes Sociales

Siguenos por Email

Con la tecnología de Blogger.
31 ene. 2012

EN EL CHALTÉN CON LAS PRIMITAS!

Hola, me presento en el blog de las chicas. Soy Daniela, prima hermana de Anina y desde hace unos meses prima de Montse por adopción. Después de compartir unos días con ellas me pidieron que participara en su Cuaderno de Bitácora…así que lo hice encantada!


Esta mini aventura comenzó en octubre cuando me conecté con Anina para decirle que me quería sumar a su viaje durante mis vacaciones. Lo terminamos de combinar en Uruguay y Buenos Aires mientras compartíamos unos inolvidables días en familia.
El domingo 29 de enero llegué a El Calafate al encuentro de las primillas, y al día siguiente estábamos partiendo hacia El Chaltén.
El viaje duró alrededor de dos horas y media (220 km). A partir de ese momento ya empezó mi sorpresa por la belleza de los paisajes.  Primero las vistas del Lago Argentino con su color turquesa único, luego la vegetación de amarillo intenso, que contrasta con el cielo celeste, las nubecitas y las montañas nevadas. ¡Los impresionistas se quedaron cortos! (O no conocieron la Patagonia)




Luego de contemplar los paisajes por un buen rato, volvimos cada una a las tareas mundanas adentro del micro: mirar la guía de viaje, armar los sandwichitos y calibrar la cámara.



Durante el viaje conocimos a nuestros compañeros de viaje en los próximos dos días. Una pareja súper simpática: Emir y Carola. ¿Cómo los conocimos? Por dos razones: ellos nos prestaron el cuchillo para hacer nuestros sándwiches y además Anina comenzó una conversación sobre una calcomanía de la ruta 40 que los chicos trataban de pegar en sus mochilas. Parece una historia menor, pero a mí no me deja de sorprender con cuanta facilidad se conoce la gente que anda viajando.

Antes de llegar a El Chaltén hay una parada donde recibimos una charla por parte del personal del Parque Nacional Los Glaciares (que es gratuito en esta parte, no así en su extremo sur,  dónde está el Perito Moreno). Aquí te explican cuáles son los recorridos que se pueden hacer caminando, algunas medidas preventivas para cuidar el lugar y te motivan a sacar fotos de la fauna silvestre, si la ves, porque les sirve para su conservación (pumas y ciervos).

Pocos minutos después aparece el pueblo. Hoy en día tiene 10 x 10 cuadras y creciendo... Es el poblado más joven de Argentina, fundado en el año 1995. En el circuito turístico es conocido como “la capital del trekking”.



Llegamos al hostel “Pioneros del Valle” (http://www.viajeros.com/alojamiento/hostel/pioneros-del-valle-hostel: $60). El hostel es muy lindo, tiene una decoración cálida, una cocina amplia y excelentes vistas a las montañas nevadas.



Descansamos todo lo posible para salir al día siguiente bien tempranito a caminar. A las ocho de la mañana nos estaban buscando Emir y Caro. La primera estación se llama Laguna Capri y nos llevó una hora llegar. Mientras nos acercábamos nos dábamos cuenta que el viento estaba  soplando muy fuerte, tanto que algunos perdieron el sombrero y otros, como yo….los lentes de contacto (por suerte había cargado repuestos en la mochila).




Metros antes de la Laguna Capri, nos avisaron que el clima era bastante hostil y que nos iba a costar avanzar. Aun así decidimos seguir hasta el siguiente punto del circuito: el campamento Poincenot, la última estación antes de la Laguna de los Tres, el punto más alto en el Monte Fitz Roy. Punto clave...había que decidir.



En el momento en que arribamos a Poincenot el clima no invitaba a continuar la caminata. Hacía muchísimo frío, soplaban vientos fuertes y caía agua nieve. Para colmo, el campamento con ese clima tenía un aire desolador. Nos terminó de convencer una de las acampantes, quién nos dijo que recién bajaba de Laguna de los Tres y que no había sido nada grato el trayecto  ni la llegada al lugar.
Fue así que decidimos  volver sobre nuestros pasos y dirigirnos hacia otro punto del Parque Nacional, al que sería más fácil arribar: las Lagunas Madre e Hija. Mientras caminábamos encontramos un lugar agradable donde podríamos comer tranquilamente nuestras viandas. El descansito nos atrapó… 


Mientras tanto contemplamos como en pocos segundos el  Fitz Roy (3375 metros) pasa de estar totalmente tapado....


..a medio despejarse ;-)



Nos pareció entonces que podríamos volver a intentar la llegada a la Laguna de los Tres, pero justo en el momento que nos decidimos y levantamos, el viento volvió a indicarnos que no era una buena idea. Pues nada, llegaríamos a la Lagunas Madre e Hija, donde, sin costarnos mucho, acabaríamos descansando mientras tomábamos  una “foto popular”...


  una siesta...

...y un chapoteo sobre la Hija, la más pequeña de las lagunas.

Al rato caíamos en la cuenta de que deberíamos seguir caminando y que no podíamos quedarnos allí haciendo “playa”. Al ratito de andar, la fauna del lugar nos depararía una sorpresa. No eran los pumas ni los ciervos, pero por fin conoceríamos en vivo y en directo al famoso pájaro carpintero. Nos sorprendió lo mucho que se parece  al “pájaro loco” que vimos en televisión en nuestra infancia. El ruido que hacen al golpear los troncos, para obtener su alimento y hacer sus nidos, es exactamente el mismo


Poco tiempo después nos topamos con la última decisión. Una encrucijada entre terminar el paseo o seguir un ratito más para conocer otro paisaje. Confieso que era yo la que se oponía, temía que si seguíamos se nos haría de noche para volver y  además ya me dolían bastante las piernas  Por suerte las chicas me convencieron y decidimos seguir lo más rápidamente posible hacia la Laguna Torre.

Este camino es muy bonito ya que un canal de aguas rápidas lo escolta. Al arribar a destino comprendí que estaba completamente equivocada. Detrás de la Laguna Torre está el Glaciar que la nutre. IMPRESIONANTE.



Unas fotitos muy divertidas demuestran que estábamos muy felices de haber podido conocer este lugar. 



Habiendo recuperado fuerzas, partimos rápidamente hacia El Chaltén. En unas dos horas arribamos al pueblo y terminaría el “rato” que se suponía al inicio del día


En definitiva, el recorrido que habíamos hecho es una especie de triángulo. ¡¡¡A nosotras nos llevó casi 12 horas!!! pero debemos tener en cuenta que, tal como nos gusta, nos tomaríamos unos cuantos recreos…laaarrggoooosss!!!


Me gustó pasear con las chicas....y todavía quedaba mucha semana vacacional por delante!!!

0 comentarios: